domingo, 26 de agosto de 2012

19.


La verdad es que anímicamente me encuentro genial, aunque no podría decir lo mismo de mi carrera...
Mi bajada de peso se ha visto envuelta en un torbellino de acontecimientos familiares y hormonas mostruosas... pero bueno, aunque no lo lleve maravillosamente tampoco es un caso perdido.
Por lo demás me he cortado el pelo (de larguísimo a cortísimo) y, a pesar de que en la peluquería no se atrevían demasiado, la verdad es que siempre he pensado que la forma más rápida de cambiar de vida es hacerlo de look,y un buen tijeretazo ayuda de forma rápida.
Las cosas con mi pareja van bien y eso me alegra, al final después de la tempestad viene la calma y, estos días de tirarnos platos a la cabeza nos han unido incluso más.
Creo que lo que más me desilusiona es no haber perdido todo el peso que me propuse en este verano... tampoco es que no haya bajado, pero esperaba bastante más... pero los acontecimientos no han sido demasiado propicios y también sé que si me hubiera quedado más delgada mi novio me hubría echado la bronca, así que a ver que pasa...
Todavía me queda perder la retención de líquidos de la menstruación y unos cuantos días más para eliminar unos kilitos :) además, gracias a la muela del juicio que me está saliendo (pensaba que nunca iba tener juicio jajaja) y a los dolores de la mostruación, podré tener una excusa con la comida por un par de días.

De aquí al 1 de Septiembre a muerte.

jueves, 23 de agosto de 2012

18.


Me comen las dudas... tanto que no se qué hacer.
Encendí el televisor un rato y escuché una frase lapidaria que se me ha encarnado en el cerebro "puede que él fuese mi pasado pero es la hora de seguir con mi futuro". Los dientes me rechinan del nerviosismo, dudas, dudas, dudas... es difícil pasar de la luna de miel a la de hiel y yo no se qué hacer.
Quedan aproximadamente ocho días para vernos y me aterroriza que nos congelemos en una conversación vacía o en una situación tensa.
Supongo que no puedo dormir porque me paso la noche haciendo cálculos y comiéndome la cabeza sobre si todo va o no bien.
Está claro que nuestra relación ha vivido un momento de crisis por un absurdo y, aunque yo le quiera, no se si estoy dispuesta a sacrificar mis nervios por una persona que me dice te quiero un día y me abre la puerta al siguiente...
Él dice que mis sentimientos no le parecen claros y que por eso se lió todo, pero tras explicarlo y hablarlo fue como "vale, entonces olvídalo" y yo como quéééééé?! llevo todo el día lloriqueando por los rincones y ahora no pasa nada?! ufff a veces me siento con una mentalidad demasiado simple y masculina que choca con una constante "mosntruación".
Por lo de mi carrera va regular... no porque haya comido mucho hoy sino porque me va a venir la regla y siempre, irremediablemente, engordo.
No desayuné nada, pero comimos a medio día lentejas vegetarianas ._. para mí lentejas al fin y al cabo pero que encima llevan arroz (mi familia ya no sabe que inventar para que coma) y por la noche mi madre casi me hace engullir una tortilla francesa y fruta. La verdad es que vuelve esa etiqueta de obesidad mental... a ver que pasa mañana.
Por lo demás me encuentro susceptible, apática y terriblemente sentimentaloide.
Bienvenida menstruación.
Me veo de aquí a unos días deshojando margaritas...

miércoles, 22 de agosto de 2012

17.


Se que lo que voy a escibir a continuación probablemente sea lo más estúpido que muchas personas lean en su vida pero...
Me rindo.
No voy a luchar más contra mí misma.
Soy anoréxica, es patético, lo sé... pero estoy harta de intentar salir de esto y verme cada vez más sola, y no sentir apoyo... es horrible.
Él dice que no me esfuerzo lo suficiente por salir de esta enfermedad y que mi psicólogo no me ayuda nada... que la facilidad del asunto se resume en querer y que yo no quiero... probablemente, siempre he dicho que él es la persona que mejor me conoce...
Así que voy a empezar una carrera... en mi período de recuperación he cogido mucho peso y estoy en 54 kg ( asqueroso) así que pretendo bajar para cuando llegue a casa unos 4 o 5 kg.
Me quedan aproximadamente 8 o 9 días, así que a ver que pasa.
Me siento bastante estúpida y frustrada con todo esto... es como si volviese a ser una niñata de cabeza vacía como hace un par de años.
Pero bueno, me da igual, siento mi vida tan insatisfactoria en este momento que solo, paradógicamente, me llena perder peso.
Sigo debatiéndome entre la cordura y la locura... pero hoy, miércoles 22 de agosto ha ganado la locura por KO, a ver que pasa mañana.

16.


Al final las cosas se han arreglado... pero yo sigo con ese pellizco en el estómago. Todo el problema, como siempre, puede resumirse en un fallo en la comunicación aderezado con grandas dosis de inseguridades a flor de piel, probablemente por la puta distancia.
Me va a costar acostumbrarme a esto... soy demasiado cuadriculada para admitir fallos en mi sistema y eso de "pan para hoy y hambre para mañana" me transforman en un monstruo neurótico.
Es curioso... me ha costado decirle claramente que le necesitaba, y esque esa recién adquirida dependencia emocional todavía me aprieta hasta el punto de asfixiarme. No soy una persona de llamar tres veces al día, ni de estar encima de nadie constantemente, de hecho siempre me he considerado un pájaro libre y, en este momento, a veces creo que rehuyo volar tan cerca del sol por miedo a quemarme.
Soy un completo caos, eso es así, cualquiera que me vea a simple vista pensará que está ante la novia perfecta, divertida, nada posesiva, social, fiel, cariñosa y muy activa sexualmente (...) pero debe de ser difícil lidiar con una alguien que tiene tan poco control sobre su futuro y sobretodo sobre su estabilidad emocional.
Está sonando una canción que me gusta en la calle, no sé si es en un bar o en un coche pero su estribillo parece transportarme a tiempos mejores... necesito volver a casa, abrazarle y dormir a su lado enterrando la nariz entre su pelo...
Tengo tanto miedo... no es que no confie en él o en sus sentimientos... es solo que cuanto más tiempo pasamos juntos más quiero estar a su lado y, sin embargo, noto más débil que nunca nuestro "parasiempre".
Con la sensación de querer despertar de una horrible pesadilla, y la certeza de no haber dormido nada en varios días.

martes, 21 de agosto de 2012

15.


Hoy no he pegado ojo en toda la noche...
Tenía tanto miedo que el estómago se me encogió y desde entonces no me entra nada...
Siento al corazón gemir en cada centímetro de mi cuerpo, y el motor que producía su impulso cardiáco lucha por no desarmarse en un millar de piezas inconexas.
No sé que hacer, parece que estos días me he puesto el traje de inútil y haga lo que haga solo empeoro las cosas.
Es curioso, las horas pasan y he memorizado todas y cada una de las tallas del armario del dormitorio de mi abuela y aún así no puedo quitarme el tema de la cabeza.
Me duele todo, tengo un nudo tan grande en las entrañas que me llega hasta los ojos metamorfoseándose en un dolorcillo insistente.
Todo ha pasado de absurdo a incoherente y, dos personas que se quieren y quieren estar juntas ven su futuro en común como un fracaso.
Ya no existen los cuentos de hadas en los que el amor deshacía los hechizos, ya no basta un te quiero para ser felices... todo, en esencial la puta realidad se vuelve contra tí y te golpea una y otra vez hasta hacerte añicos... hasta estallar en mil pedazos, disolvéndote tras la pérdida de cada uno de ellos.
Él siempre ha quemado su bosque pero, no debería arrojar la cerilla a unos árboles tan débiles.

lunes, 20 de agosto de 2012

14.


A veces las cosas se joden porque sí... y yo creo que no estoy preparada para pasar de 0 a 100 en un segundo.
He descubierto cual es la palabra que más duelen de sus labios, "no sé", cuando es la respuesta a la incógnita en la que agoniza el futuro de nuestra relación.
Hoy lo he sentido de nuevo, esa punzada de dolor infantil que pensé y juré no volver a vivir... es como si me arrancasen el corazón y lo tirasén a la papelera... así exactamente, de usar y tirar es como me vuelvo a ver.
El dolor ha sido tan intenso, tan real, que no he podido hacer nada para ocultar las lágrimas. Casi me caigo al suelo del mareo, pero conseguí llevarme una mano al estómago para sentir como todas las mariposas morían de un súbito disparo.
La distancia nos arranca la piel a tiras pero, a diferencia de él yo sigo luchando porque me merece la pena... aunque parezca que ya se ha dado todo por perdido...
No sé que decir, no sé que hacer, solo tengo la certeza de que no va a haber más oportunidades, nuestro futuro se está jugando en una carta y yo creo haber acercado lo suficienta la baraja hacia su lado de la mesa... solo espero que no esté demasiado borracho de pena y soledad para seguir con la jugada...
Parece como si todo fuese inútil y me noto impotente, como una niña que lloriquea porque el mocoso que le cogía la mano en el parque ya no quiere jugar con ella... la historia de mi vida, todo es maravilloso y paso ese tiempo desconfiando y, cuando empiezo a soltarme las "circunstancias" como él dice, nos llevan al fracaso.
Estoy harta, me pide que sea fría y me recuerda todo lo que ha hecho por mí, todas las veces que me ha demostrado que me quiere... ¿Acaso el amor no es una planta que se riega a diario? o ¿me vas a regalar rosas hoy y mañana me vas a dejar tirado en la estación? no sé... me merece la pena porque le amo, pero no sé si está confuso porque en su delicada situación personal siente que todo se le echa de encima o es que de verdad lo nuestro se ha enfriado...
Él aborrece mis dudas pero me ruega que sea sincera... es demasiado contradictorio y nos conocemos como para usar el viejo truco de "sonreir y asentir".
Si esto sigue así voy a tener que reorganizar mi futuro, hacer la maleta y prepararme para una dura época de inestabilidad emocional y odio al sexo masculino.
Ayer dije que eramos la pareja perfecta y hoy mismo la realidad me pega una puñalada trapera...
Vicky, vete al puto carajo.
Y traéte tabaco que ya ha muerto el paquete.

viernes, 10 de agosto de 2012

13.


VIEJOS RECUERDOS

Recuerdo como las calles de Triana temblaban a nuestro paso y las ancianas se escandalizaban cuando me cogías el culo en cada esquina, borracho de lujuria y tinto del barato, mientras yo enloquecía con tus ojos rebosantes de luciérnagas.
Llegamos al portal destartalado de tu bloque y subimos al piso con las ganas desabrochándose impacientes y los poros rebosando complicidad.
Tengo la absurda manía de contar los escalones de los lugares a los que quiero volver y, aquella noche, los 63 escalones seguían en su sitio.
Apenas conseguimos tumbarnos en la cama, con violencia, con pasión, con la sangre burbujeando deseo y la luna, amarilla limón, colándose por las rendijas de la persiana.
Botones obedientes.
Caricias que no piden permiso.
Un susurro al oído, un beso en el cuello.
Dejo la mente en blanco, no en rojo…mejor en negro.
Me abandono a tu merced, asfixiándome en los mechones de pelo largo que se derramaban por la pálida tez.
Mi lengua saborea húmeda, investiga, zigzaguea por cada rincón, resbalando por los vértices de tu cuerpo, al tiempo que murmuras delirios a las estrellas, que se mueren de envidia al otro lado de los cristales.
Y noto como des aflojas las tuercas y se retuercen mis pestañas al contacto con tu piel.
Y las pupilas se pierden memorizando cada uno de tus lunares, al compás lento de la cremallera.
Puedo sentir cada centímetro de mi piel poniéndose en guardia.
Un par de yemas curiosas juegan al escondite en tus recodos, perdiéndose entre latidos, atándose a tus venas, tatuando de arañazos cada centímetro de espalda.
¿Oyes los ladridos afuera? Son los perros callejeros asustándose por mis gemidos.
Te digo que los vecinos van a llamar a la policía y me devuelves una carcajada insinuante.
Volvemos a fundirnos, a enredarnos a perdernos uno en el otro.
Como si no hubiese mañana, dejándonos llevar por los instintos, compartiendo pecados a merced de las fantasías.
Mi pecho se estremece.
Una caricia se cuela entre mis muslos.
Y las vísceras se retuercen de placer, mientras me incinero en tu sudor, despojándonos de palabras y vanos poemas.
Millones de partículas fluyen dentro de mí.
Mi excitación se desborda, muerdo mi labio inferior.
Mis manos apresan las sábanas.
Respiro entrecortada.
Me entrego a la más bella agonía… siento que voy a explotar…
El blanco lo inunda todo… solo escucho un lejano tic tac...estoy flotando.

Más allá del cielo y de las nubes.
Entre el dolor y el placer...
entre el cielo y el infierno...
la realidad y la ficción...



,.
Al dejarme llevar por el humo del cigarro que sostengo entre mis dedos, me doy cuenta de que somos dos gatos encaramados en un tejado de ilusiones... del que no querría despertar nunca...

Quedémonos así juntos... no me importa que no prometas un "para siempre".
Solo abrázame.




el 17 septiembre 2011